
- El programa, financiado a través de la Fundación Emalcsa, atendió el pasado curso a un total de 74 alumnas y alumnos coruñeses con necesidades de apoyo educativo, gracias a metodologías innovadoras.
- El gobierno de Inés Rey refuerza así su inclusión educativa y el bienestar del alumnado con necesidades especiales.
El Ayuntamiento de A Coruña destaca la evolución positiva del programa de musicoterapia, destinado a alumnado con necesidades de apoyo educativo. El curso 2024-2025 alcanzó excelentes resultados con 74 estudiantes en tres centros. Para el curso 2025-2026, el proyecto se renueva con 53 alumnas y alumnos, se incorpora el CEIP Raquel Camacho y se prevé un total de 495 horas de sesiones a lo largo del año.
La Concejalía de Educación, Formación e Innovación Tecnológica y la Fundación Emalcsa realizaron una comisión de seguimiento del programa municipal de musicoterapia, una iniciativa pionera que desde el año 2024 está transformando la vida de decenas de alumnas y alumnos con necesidades de apoyo educativo en centros de enseñanza de la ciudad, en horario lectivo.
Durante el curso escolar 2024-2025, el programa atendió a un total de 74 alumnos y alumnas en tres centros educativos de A Coruña: el CEE Nosa Señora de Lourdes-Aspronaga, el CEE Nosa Señora del Rosario y el Colegio La Grande Obra de Atocha. Las sesiones, que se desarrollaron semanalmente desde octubre hasta junio, acumularon 413 horas presenciales de musicoterapia.
Los resultados obtenidos superaron las expectativas iniciales. Según la memoria del proyecto, se constató un avance muy favorable en cuatro áreas fundamentales del desarrollo. En el área psicomotriz se registraron mejoras en la coordinación, lateralidad, motricidad fina y gruesa, y mayor control del movimiento en el espacio. En el área vocal y del lenguaje, se observan avances en la articulación, fonación, emisión de la voz y desarrollo de la comunicación verbal y no verbal. En el área afectivo-cognitiva destaca el incremento de los procesos de atención, memoria, concentración, creatividad y gestión emocional. Y en el área de interacción social se apreció una mejora en la toma de turnos, flexibilidad en la acción con el otro y establecimiento de vínculos con el entorno.
“Se constató que la constancia y la continuidad de la musicoterapia en las aulas creó un hábito-rutina en el alumnado que es muy favorable para conseguir los objetivos perseguidos”, destaca Iria Rajal, coordinadora del proyecto y pedagoga musical. Entre los logros más destacados, se registra que muchos estudiantes ya tienen capacidad para tocar partituras musicales, aprendieron las bases del solfeo clásico y desarrollaron recursos de expresión emocional a través de la música.
Un curso con más alumnado y nuevos centros
Para el curso escolar 2025-2026, el programa se renueva con importantes novedades. El proyecto beneficiará a 53 estudiantes distribuidos en tres centros educativos. En el CEE Nosa Señora de Lourdes-Aspronaga participarán 20 alumnos y alumnas con edades entre 8 y 16 años y las sesiones se desarrollarán los miércoles. En el CEIP Raquel Camacho, que se incorpora al programa tras participar en el programa piloto en 2020-2021, recibirán musicoterapia 16 estudiantes con edades entre 4 y 10 años, con sesiones programadas para los martes. Y en el Colegio La Grande Obra de Atocha participarán 17 alumnas y alumnos, con sesiones los jueves.
La incorporación del CEIP Raquel Camacho representa una de las principales novedades de esta edición, al ampliar así el impacto del programa a un centro de educación ordinaria con aulas de apoyo educativo. Esta ampliación permite atender a estudiantes de edades más tempranas, desde los cuatro años. Por su parte, el CEE Nosa Señora del Rosario, que participó en el curso 2024-2025, deja paso a este nuevo centro en esta edición del programa.
El proyecto prevé un total de 495 horas de sesiones a lo largo del curso escolar, con una media de 15 horas semanales de trabajo presencial en los centros. Además, se destinan 30 horas adicionales a reuniones interdisciplinares con los profesionales de los centros para garantizar un abordaje coordinado y personalizado para cada estudiante.
Musicoterapia: metodología innovadora de técnicas activas y receptivas
El programa, pionero a nivel nacional por su incorporación en la agenda lectiva, emplea una metodología basada en el Modelo plurimodal de musicoterapia, que combina técnicas activas (improvisación musical terapéutica, creación de canciones, uso selectivo de música editada y técnica EISS de estimulación de imágenes y sensaciones a través del sonido) con técnicas receptivas de vibroacústica y sonoterapia, y utiliza instrumentos específicos, como diapasones terapéuticos y cuencos de cristal de cuarzo y tibetanos. La selección del alumnado se realiza mediante criterios rigurosos establecidos por los equipos directivos y orientadores de cada centro; se da prioridad a los casos con mayores necesidades de apoyo educativo y se establece la compatibilidad de objetivos para favorecer el trabajo grupal cuando sea posible.
Una apuesta municipal por la inclusión
Este programa, financiado íntegramente por la Fundación Emalcsa, a través de una licitación pública, y promovido por el Ayuntamiento, refleja el compromiso del Gobierno de Inés Rey con la inclusión educativa y el bienestar del alumnado con necesidades especiales.
El ejecutivo local apuesta por la música como herramienta de transformación social y educativa, al reconocer su valor para promover la inclusión y garantizar el acceso a una educación de calidad para todos los colectivos, especialmente aquellos en situación de mayor vulnerabilidad. A través de este proyecto, el Ayuntamiento pone en valor la diversidad como motor de cambio social, fortalece los vínculos comunitarios y apuesta por el arte y la cultura como elementos esenciales para el desarrollo integral de las personas.
Los centros educativos destacan especialmente la comunicación fluida y el trabajo multidisciplinar entre la profesional de musicoterapia, el profesorado tutor, los/las orientadores/as y otros/as especialistas, lo que permite adaptar continuamente los objetivos de intervención a las necesidades reales de cada estudiante.
